Márton Dina regresa con las máximas ambiciones a un Tour de Hongrie de mucho nivel

En circunstancias normales la Vuelta a Hungría de este año hubiera sido la más especial de la historia por su adelantamiento hasta el mes de mayo para aprovechar el tirón de la Grande Partenza del Giro de Italia desde Budapest por primera vez.

Pero la emergencia sanitaria del coronavirus estalló en todo el mundo, todos los países tomaron diferentes medidas para controlar los contagios y proteger sus sistemas sanitarios de un colapso y el mundo del deporte, como otros muchos mundos, tuvo que parar hasta tiempos mejores. Sin Giro, el Tour de Hongrie optó tempranamente por anunciar su aplazamiento a una nueva fecha. A caballo entre agosto y septiembre, finalmente, la ronda magiar regresa a las carreteras. Eso sí, con algún cambio.

Con respecto al trazado anunciado a comienzos de año, han variado el orden de algunas metas. Ahora, de hecho, la carrera concluirá en el techo del país, como en 2019, a poco más de 1.100 metros de altitud: el monte Kekestetö. No ha podido aprovechar el tirón del Giro de Italia, pero las particularidades de la temporada, con muchos eventos aplazados o suspendidos, han mantenido la carrera húngara en primera línea de apetencia para muchas estructuras. En este 2020 de hecho tomarán parte cinco estructuras WorldTour y ocho Continentales Profesionales. Mucho nivel, por tanto, en trece de los veinte equipos participantes. En una carrera fundamental para uno de sus grandes patrocinadores dados sus intereses en el país, el Kometa-Xstra Cycling Team acude sin ningún complejo de inferioridad allí donde un año atrás peleó hasta la última meta por la victoria absoluta y se marchó con un corredor en el segundo cajón del podio final.

La estructura continental de la Fundación Alberto Contador está acostumbrada a competir contra escuadras de más categoría. Esa diferencia no supone ningún lastre a la hora de encarar los objetivos en Hungría: ser protagonistas en el desarrollo de la carrera y, por qué no, pelear por la victoria tanto en etapas como en una general en la que el año pasado Márton Dina concluyó segundo. Para el Kometa-Xstra, empero, la ronda magiar supone el pistoletazo de un reto de envergadura porque, con la reorganización del calendario y la coincidencia en fechas con otro gran objetivo como el Giro U23, toda su estructura doblará por primera vez desde su nacimiento.

Precisamente Dina volverá a liderar un equipo que está configurado en torno a su figura sin perder de vista determinadas circunstancias de carrera que puedan darse o la pugna por las llegadas masivas. Junto a Márton afronta la cita húngara el danés Mathias Larsen, los españoles Arturo Grávalos y Diego Pablo Sevilla y los italianos Giacomo Garavaglia y Riccardo Verza. “Estoy deseando volver a competir con mis compañeros”, relataba hace recientes fechas el danés Larsen, uno de los hombres rápidos del equipo y ante una carrera en la que puede mostrar su potencial.

“Este año todo es totalmente diferente”, señala Márton Dina. “Pero algo no ha cambiado: esta es la carrera más importante para mí y quiero estar en lo más alto tanto física como mentalmente. El nivel del Tour de Hungría de este año va a ser muchísimo más alto que el de las últimas ediciones, pero estoy convencido que podemos conseguir buenos resultados. Desde luego vamos a pelear por ello”, añade. Sobre el recorrido, el magiar ya se manifestaba semanas atrás cuando se confirmaron los cambios en el orden de las etapas. “No son exactamente las mismas a las presentadas en su momento, pero sí bastante similares y al final la general se va a decidir en la última etapa, en la cumbre del Kekesteto”, incide ahora.

En Hungría se estrena como stagiaire el riojano Arturo Grávalos: “He estado mirando el recorrido y tiene buena pinta. Creo a un corredor como Márton le vendrá muy bien. Por mi parte, espero poder ayudar al equipo en lo máximo. Me hace mucha ilusión correr con equipos profesionales, pero sobre todo verte frente a las formaciones WorldTour y poder comprobar en primera persona el nivel real que tienen respecto al de uno mismo. Creo que es un aprendizaje que me va a venir muy bien de cara al futuro”.

Las etapas.
29 de agosto: Esztergom–Esztergom (118 km).

30 de agosto: Debrecen–Hajdúszoboszló (158 km).

31 de agosto: Karcag–Nyíregyháza (182 km).

1 de septiembre: Sárospatak–Kazincbarcika (180 km).

2 de septiembre: Miskolc–Gyöngyös-Kékestető (188 km).

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