El largo camino de Nic Dlamini hasta correr el Tour de Francia

Son las 7:01 pm. A lo lejos hay un ciclista que sigue ascendiendo el largo y duro puerto de Tignes. «¿Es un cicloturista?» se escucha entre los operarios del Tour que ya están recogiendo las vallas y las pancartas de la línea de meta.

«No, no, es Nic Dlamini», espeta un miembro del staff de Qhubeka – Assos que está allí a esperar a su corredor. Una espera que mereció la pena, solo por ver cómo los pocos que quedaban en meta ovacionaban al ciclista sudafricano en su sufrimiento por terminar la novena etapa del Tour de Francia. Una etapa que fue protagonista por el frío y la lluvia que no cesó en todo el día, y que hizo de la jornada montañosa un auténtico infierno.

Y allí estaba Nic Dlamini. El primer surafricano de raza negra que disputa un Tour de Francia. Una gesta única y que no ha sido fácil para un ciclista que ha tenido un largo camino hasta poder llegar aquí. Un sueño que terminaba este domingo al llegar una hora y 25 minutos más tarde que el ganador del día, Ben O’Connor, y por tanto en fuera de control que lo descalifica automáticamente.

Nic Dlamini nació en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, en 1995. En un país, donde el Apartheid estaba muy presente y donde los surafricanos de raza negra eran apartados de la sociedad en barrios marginales. Fue ahí donde se fue forjando el carácter de un Nic Dlamini que no quiso rendirse hasta llegar a meta. Recordando todo lo que tuvo que trabajar hasta que Qhubeka – Assos, antiguo Dimension Data, le fichara en 2016 y le diese la oportunidad de dedicarse profesionalmente al ciclismo. Una pasión que comenzó años antes gracias al proyecto Qhubeka.

Un equipo que, apoyado por la ONG Qhubeka cuyo objetivo es repartir cuantas bicicletas sea posible entre los niños sin recursos de Sudáfrica, lucha por sacar de la pobreza a miles de jóvenes en África a través del deporte. Y una de esas bicicletas era la de Nic Dlamini, que gracias a esta gran labor pudo salir adelante y cumplir el sueño de ser ciclista profesional.

Por eso Nic Dlamini es la piedra angular de un proyecto, que por un instante estuvo muy cerca de desaparecer a finales de 2020 al no encontrar sponsor. Un equipo que con Nic Dlamini ha conseguido terminar un largo viaje de seis años, consiguiendo incluir en su equipo del Tour de Francia a un joven al que hace 6 años le daban la oportunidad de montar en bicicleta de manera profesional, y que el propio Nic Dlamini ha honrado con una actuación tan meritoria como la que hizo Ben O’Connor o Tadej Pogacar.»Quería terminar para honrar esta carrera», decía exhausto en meta.

Dos agentes forestales le rompieron el brazo en 2019

En diciembre de 2019, muy cerca de terminar el año, nos levantamos con la triste noticia de que Nic Dlamini había sido brutalmente agredido en su país por dos guardas forestales, llegando incluso a romperle uno de sus brazos.

Los guardas forestales del Parque Nacional Table Mountain Park de Ciudad del Cabo, le arrestaron y tiraron de la bicicleta por «no haber pagado entrada al parque». Una agresión que fue investigada y que suspendió a los guardias forestales.

Afortunadamente, y tras dos meses de rehabilitación, pudo recuperarse física y mentalmente de este incidente para en 2020 disputar la Vuelta a España y en 2021 el Tour de Francia.

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