Sonny Colbrelli vence en una París – Roubaix histórica

Espectacular edición París – Roubaix que hemos presenciado este domingo. Los corredores se han enfrentado a una meteorología adversa durante los 267 kilómetros de recorrido y con tramos de pavés totalmente cubiertos por agua y barro que hicieron honor al nombre del «Infierno del Norte». Al final, Mathieu Van Der Poel, Colbrelli y un jovencísimo Florian Vermeersch, que venía de la fuga, se jugarían la victoria en el Velódromo de Roubaix donde el corredor de italiano se acabaría imponiendo por delante de Florian Vermeersch y Van Der Poel, segundo y tercero respectivamente.

Fuga de mucha calidad

Como era de esperar el día comenzaría con una numerosa fuga donde casi todos los equipos pudieron meter al menos uno de sus corredores con el objetivo de ver cómo evolucionaría la carrera y probar si podían tener al final opciones de triunfo. Corredores como Tim Declerq, Davide Ballerini, Gianni Moscon, Imanol Erviti, Guillaume Boivin, Florian Vermeersch, Tom Van Asbroeck y Jasper Philipsen, entre otros, se meterían en esta escapada que poco a poco iría reduciendo el número de efectivos, hasta que tan solo quedaría Gianni Moscon como último superviviente y siendo neutralizado a 24 kilómetros de meta tras sufrir un pinchazo y una caída cuando tenía un minuto de ventaja respecto al grupo de Van Der Poel.

Muchas caídas y pelotón totalmente roto

El agua, el barro y los adoquines más resbaladizos que de costumbre provocaron que desde el inicio muchos corredores sufriesen caídas y quedasen eliminados incluso a 180 kilómetros de meta. Favoritos como Mads Pedersen, John Degenkolb, Peter Sagan, Stefan Küng o Florian Senechal no corrieron la mejor de las suertes y con varias caídas tuvieron que decir adiós a las opciones de victoria mucho antes de llegar al Bosque de Arenberg.

Y es que en cada tramo de pavés se veía como algún corredor deslizaba la rueda marchándose al suelo, y fracturando al pelotón en mil pedazos que, teniendo que esquivar al ciclista en cuestión, perdían unos metros insalvables en una jornada bastante épica. Tanta fue la escabechina que al Bosque de Arenberg, donde en ediciones anteriores se solían llegar en pelotón, en esta edición el grupo de favoritos tan solo estaría formado por 10/12 unidades.

Deceuninck – Quick Step desarbolado en el Bosque de Arenberg

Uno de los momentos clave de la carrera sería la llegada al Bosque de Arenberg. El mítico paso de la París – Roubaix acabaría por sentenciar a Deceuninck – Quick Step que, con cuatro corredores aún entre el grupo de favoritos, salió de Arenberg con Yves Lampaert como única baza, ya que Stybar, Asgreen, Declerq y Ballerini, que venían de la fuga, no pudieron seguir el ritmo de un Van Der Poel que decidió lanzar la carrera hasta meta.

Colbrelli al ataque

Al salir de Arenberg y con un grupo de favoritos muy seleccionado con Van Der Poel, Lampaert, Colbrelli y Wout Van Aert como los corredores más destacados, el campeón de Europa decidió atacar ante las dudas de un Van Aert que, esquivando una caída, se quedó unos metros descolgado. De este modo Colbrelli aventajó unos 30 segundos al grupo de favoritos y consiguió enlazar con Bouvin, Florian Vermeersch, Tom Van Asbroeck y Jasper Philipsen que venían de la fuga.

Mathieu Van Der Poel a la caza de Colbrelli

El movimiento de Colbrelli no dejó a nadie tranquilo, ya que el estado de forma actual del italiano, hacían entrever que sería uno de los hombres a batir en el velódromo de Roubaix, y dejarle más de 30 segundos por delante podía ser definitivo para el devenir de la carrera. Van Der Poel, conocedor del peligro que llevaba Colbrelli, decidió atacar en Orchies para, en dejar atrás a Van Aert e Yves Lampaert, y más tarde enlazar con Colbrelli, Florian Vermeersch, Tom Van Asbroeck y Bouvin.

El Infortunio deja a Gianni Moscon con la duda de si podría haber ganado en Roubaix

Ante todos los movimientos que había por detrás con el grupo de Van Der Poel y Colbrelli a más de un minuto del de Van Aert, Gianni Moscon, que venía de la fuga, lideraba la carrera a falta de 50 kilómetros de meta y con una ventaja de 1’20» que permitieron por un instante hacer soñar al italiano a INEOS Grenadiers.

Y es que pasaban los kilómetros y los tramos de pavés y la diferencia de Gianni Moscon y el grupo de Van Der Poel y Colbrelli seguía aumentando. Pero primero un pinchazo, y después una caída en uno de los tramos de pavés, dejaron esa ventaja de Moscon totalmente reducida y a 20 segundos y siendo neutralizado a 25 kilómetros de meta. Momento en el que la carrera del italiano de INEOS parecía haber acabado.

Van Der Poel, Colbrelli y Florian Vermeersch se jugarían la victoria en el Velódromo

Este trío de cabeza que aguantó siendo el más fuerte de toda la carrera se acabaría jugando la victoria al sprint. Un sprint que después de 267 kilómetros en las piernas podía deparar cualquier cosa, y donde el gran favorito de todos Mathieu Van Der Poel fue superado por un Sonny Colbrelli que muy emocionado rompía a llorar en el césped del Velódromo. De este modo el corredor de Alpecin no pudo redimirse de su segundo puesto en el Tour de Flandes, donde no pudo conseguir la victoria al ser derrotado al sprint como en esta ocasión. Cabe destacar el segundo puesto de Florian Vermeersch que con 22 años, debutando en la carrera, y viniendo de la fuga, estuvo muy cerca de sorprender a los otros dos rivales.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: